Extraño esas largas charlas que teníamos, donde hasta el tema más absurdo lo tocábamos sin vergüenza. Donde la confianza crecía con cada palabra, y el cariño se hacia mas mutuo. Donde cada día, esperaba con ansias el momento de hablar contigo, y cuando al fin estabas allí, me sentía como en casa. Donde al pasar el tiempo y no te veía conectado, te extrañaba. Extraño simplemente esos momentos, esas peleas, esas risas y esas lágrimas que me causabas, y que con todo y lo malo, eran todo para mí. Sencillamente extraño todo eso, pero más que a nada...
Te extraño a ti, o a lo que creía que eras.
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